En este espacio podréis encontrar mi visión sobre el amor, el erotismo y la búsqueda

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sábado, 20 de mayo de 2017

Presidio





Eras el pilar de mis sueños, eras el motivo de mis deseos, eras mi anhelo. 
Te deseaba; deseaba tus manos rozando mi piel, tu boca en mis labios, el estruendoso azote que con locura descargabas en mi cuerpo.

Te añoraba; añoraba las historias que juntos creamos, tu voz tan dulce y severa, ese palpitar que con una mirada provocabas. 

Te quería; quería tu cuerpo, tus manos y tú  piel.

Te amaba, o eso creí. 

Una cosa es segura. 
Te extraño.

jueves, 18 de mayo de 2017

Colegio I: El nuevo instituto (Parte 2)





Cuando Daphne llegó al colegio se sentía fastidiada, para ella era solo otro tonto colegio para señoritas de alta cuna que tanto detestaba, con sus jardines brillantes, sus tallados de madera típicos de grandes escuelas y sus maestros viejos y aburridos.

Sus padres le habían explicado que no podía llevar ninguna pertenecía consigo, sin embargo había hecho caso omiso a dicha advertencia y encaprichada llevo una pequeña bolsa de piel con algunas pertenencias; Daphne junto a sus padres caminaron por un ancho pasillo(con un toque barroco en los terminados de madera)hasta llegar a una oficina con un hermoso vitral. 

-Adelante, los estaba esperando 
-Gracias
-Buenos días Daphne, mi nombre es Alec, soy el director de esta institución; tus padres han sido informados de nuestras normativas, pero veo que tú no; una de nuestras reglas es nada de artículos personales
-Lo siento mucho, ella insistió- interrumpió la madre
-Así que de eso sí te informaron y decidiste no obedecer, muy bien; les agradezco a ambos que acompañen a su hija pero a partir de este momento estará bajo nuestra custodia, afuera de la oficina encontrarán a Elena, ella los acompañara a la salida- Terminada esta frase, los padres se despidieron de su hija y salieron 

-Muy bien jovencita, te explicaré las reglas que deberás acatar en todo momento:
Número uno: No se permite la entrada a ningún objeto personal, todo lo necesario para tu aprendizaje te será otorgado por la institución 
Número dos: Los uniformes, material escolar y de aseo personal será responsabilidad tuya y deberás cuidarlos cómo se debe, esto incluye lavar tus uniformes y sabanas 2 veces a la semana, deberás ducharte diario y cuidar tu material de extravíos u otro desperfectos 
Número tres: deberás dirigirte a cualquier autoridad de manera cordial, acatando cada indicación 
Número cuatro: Bajo ninguna circunstancia podrás sacar una nota inferior a 8
Número cinco: Deberás asistir puntual y presentable a todas tus materias y cumplir tu horario al pie de la letra, a menos que te encuentres enferma, en ese caso deberás acudir a enfermería y solicitar un justificante 
Todas las otras normas y detalles se encuentran en un manual junto a tus demás pertenencias en tu nueva habitación. 
Es importante que comprendas que toda falta es motivo de castigo 
-¿A que te refieres? 
-Esa no es manera de preguntar 
-¿A que se refiere señor?- Dijo con un tono molesto 
-Mucho mejor, toda falta será disciplinada, mediante un castigo físico, los implementos pueden ser desde paletas de madera, cinturones o fustas, hasta varas de madera, todo castigo podrá implementarse en manos, muslos, glúteos y en casos especiales en la espalda, todos los castigos son a piel desnuda y cualquier autoridad puede aplicar el correctivo, ya sea de manera pública o privada.

Daphne no daba crédito a lo que escuchaba, por un momento creyó que se trataba de una broma, sus padres nunca se atreverían a algo semejante.

-Por tu cara deduzco que no te habían informado, acompáñame, te daré el recorrido 

Daphne aún incrédula siguió al director, un hombre realmente imponente, de voz ronca y mirada fría; Alec y Daphne recorrieron los pasillos, los salones de Arte, Música, Matemáticas, Biología, Historia; así como las áreas deportivas, la alberca, las canchas de tenis y los circuitos de equitación; por ultimo llegaron a los dormitorios, cada cuarto tenía un baño, una sala de estar y 3 camas, por lo que supuso inmediatamente que compartiría aquella habitación. 

-Muy bien jovencita, los profesores y las demás alumnas llegarán en 1 hora, tiempo suficiente para que te instales y para recibir tu primer castigo 
-¿Castigo? ¿Por qué?
-En primer lugar intentaste traer objetos personales, en segundo no te dirigiste de manera educada a tu superior- terminada esta frase se dirigió a un delgado armario y al abrirlo se encontró con varios implementos de cuero y madera- Estos son algunos instrumentos de corrección, los encontrarás en cada sala, ni se te ocurra esconderlos porque de hacerlo las consecuencias serán contundentes;  esta es solo una pequeña muestra de lo que recibirás de incumplir el reglamento; quítate la ropa, dóblala, colócala dentro de esa bolsa que se encuentran en tu cama y recárgate sobre aquel escritorio 

-¿Está pidiendo que me desnude?
-Así es
-No puedo hacer eso-Dijo escandalizada
-Vamos, no es para tanto, no te conviene empeorar las cosas desde el primer día 
-Es que yo...- Alec interrumpió sus palabras con una fuerte bofetada que la sacudió por completo 
-Ahora- Al ver que aquello iba en serio se apresuró a cumplir las órdenes del director-Muy bien, serán 10 azotes con el cinturón por la desobediencia de tus pertenecías y 15 con la pala por la falta de respeto, será una intensidad suave, por cada azote deberás decir "Gracias por la disciplina Señor Alec" 
-Pero que...- nuevamente Daphne fue interrumpida por un golpe, está vez un azote en los muslos 

Al décimo azote con el cinturón Daphne no podía más, sus piernas se encontraban ansiosa y consideraba la posibilidad de rebelarse, pero tal era su desconcierto ante la situación que no podía reaccionar. 

-No es posible que no puedas mantener una posición de castigo, a penas vamos en la primera fase
-Nunca me habían azotado Señor Alec
-Eso explica tu mal comportamiento- Dijo dando dos fuertes azotes en los muslos con el cinturón- a menos que se te indique no hablaras- Dijo volviendo a descargar dos fuertes azotes en la parte alta de los muslos- Ahora es el turno de la pala, puedes gritar y llorar, no es necesario que agradezcas pero mantente en posición- los diez primeros azotes con la pala cayeron uno a uno en cada nalga 
-Por favor, deténgase, no puedo más, se lo suplico Señor Alec 
-Buena forma de solicitar que detenga el castigo, pero me temo que nunca perdono una sentencia y es algo que hoy mismo aprenderás- los últimos 5 azotes se descargaron con furia en medio de 
los muslos

Daphne no tolero más el dolor y se desplomó con las piernas temblando 

-Esto es una muestra de lo que puede ocurrir por indisciplina, ahora arregla tus cosas y prepárate para la bienvenida. 

miércoles, 17 de mayo de 2017

Mis castigos: Juegos y Vainillas



Desde muy temprano habíamos quedado para vernos, la semana había estado llena de estrés y responsabilidades, solo deseábamos pasar un buen rato; teníamos el día lleno de actividades, en la mañana disfrutamos en el campo, relajándonos caminando por el rio y apreciando los hermosos paisajes de aquel lugar; más tarde me llevaron a la ciudad, a un sitio en donde deseaba degustar unas frutas de temporal, paseamos por las calles, comimos y nos dirigimos a casa de unos amigos, ahí comencé a provocarlos, más bien me esforcé más en provocarlos, era una situación vainilla, sin embargo no me importó, comencé a realizar pequeñas o quizá grandes travesuras; me aproveché de aquella situación en donde me sentí intocable y así fue mientras estuvimos en aquella casa; por fin se hizo de noche, al retirarnos noté el ambiente ligeramente distinto pero decidí ignorar aquella sensación, ya era muy noche y al día siguiente nos debíamos alistar para trabajar, por lo tanto vi imposible iniciar un juego, en eso acerté, no hubo tiempo para juegos, solo para un castigo.


Sentí la mano de Rowan oprimiendo mi oreja
R- ¿Por qué te comportaste así?
E- Porque quise- En ese instante sentí un dolor insoportable- Me duele mucho, suéltame
R -Si te duele es porque desde la mañana te has comportado de manera inadecuada ¿Vas a pedir una disculpa?
E- No
R- ¿En verdad continuarás siendo así de malcriada?
No hubo respuesta.
A- Conozco un lugar cercano donde no pasa casi nadie, podemos ir ahí para castigarla
R- Muy bien- Dijiste quitándote el cinturón,
Llegamos rápidamente a un callejón oscuro, conocía perfectamente aquel lugar, no era la primera vez que lo visitamos para llevar a cabo un castigo; Amel detuvo el coche; no me importó, estaba convencida de que me saldría con la mía y nos iríamos después de un regaño.
R- ¿Qué prefieres? ¿Qué el castigo sea aquí en el carro o bajarte y colocarte cerca de ese árbol?
E- Prefiero que nos vayamos a dormir-Dije entre risas  
A-No es momento de juegos
R- Te hice una pregunta ¿No la piensas contestar?
E- Es muy noche y no quiero
A-Debiste pensarlo mejor- Mencionaste con una leve risa que me hizo entrar en un estado de reto, en donde yo sería la ganadora
R- Muy bien, bájate del carro y ven aquí atrás conmigo
Dudé un momento, pero decidí complacer esa orden, con la esperanza de recibir unos cuantos azotes y terminar rápido.
Me recargué sobre uno de los respaldos y esperé. Fueron 10 azotes con el cinturón, todo había terminado.
 R- ¿Qué aprendiste?
Odié con todo mi ser esa pregunta.
E- Que tengo sueño y me quiero ir- Dije burlándome
R- Muy bien ¿Qué más?
E- Nada
R- ¿Nada?
E- Si, nada ¿Estás sordo?
A-No te conviene seguir así
R- Vuelve a ponerte en posición
E- Oblígame- No hizo falta más, me tomaste del brazo y con facilidad me volviste a colocar, otros 15 azotes cayeron en mis nalgas y está vez me hicieron gemir suavemente por el dolor.  
R- ¿Aprendiste?
E- Si
R- ¿Qué aprendiste?
Hice un gesto de desaprobación ante la humillación que sentía y en tu tono apenas audible me referí a ti y a la situación con groserías
R-¿Qué dijiste?
E- Si escuchaste no tiene caso que me lo preguntes –Contesté molesta  
Sin decir nada bajaste del carro, dejando la puerta abierta, tomaste una rama del árbol más cercano y te quedaste fuera haciendo algunos arreglos.
R-Veamos quien aguanta más, si la vara o tú
E-Obviamente yo- Dije riéndome y desafiándote con la mirada
Efectivamente, esa vara improvisada se rompió a los 4 azotes, reí descaradamente cuando eso sucedió.
A-Rowan toma el cepillo
En ese instante, sabía que las cosas escalarían, ese odioso cepillo de plástico lo conocía muy bien, pues es uno de los implementos predilectos de Amel cuando no hay tiempo para largos castigos. 
E- No, no quiero
A-Muy tarde
R- Gracias Amel
Rowan me colocó a lo largo de los asientos, me tomó por la cintura y comenzó a castigarme con aquel horrible cepillo, mientras me regañaba por mi mal comportamiento.
R- Te has portado muy mal, eres una niña malcriada y grosera, no estas siendo sincera y eso me molesta
Sin pensarlo levanté mi mano derecha y en esa posición me atreví a lanzar una nalgada a Rowan, no hubo más regaño, solo una lluvia de fuertes y sonoros azotes. 
A-Azótala más fuerte
Rowan acató aquella petición y los azotes incrementaron en fuerza y velocidad, solo pude reaccionar dando otra nalgada.
R- Te atreviste a darme otra nalgada- Exclamaste mientras otra lluvia de azotes caía esta vez sobre la parte alta de los muslos
E-¡Me duele mucho! ¡Ya aprendí!
R- ¿Qué aprendiste? - Preguntaste mientas me seguías azotando
E- Ya no seré grosera
R- No te creo
Los azotes siguieron cayendo en aquella zona tan estratégica
E- En verdad lo siento, no debí molestarte, no debí de ser grosera con ustedes, en especial contigo, perdóname por favor
Te detuviste, me abrazaste y me besaste.
E- Lo siento
R- Estoy algo molesto contigo
Esa frase me partió en dos, me encontraba verdaderamente arrepentida, para ellos no había sido un juego.
E- Por favor castígame hasta que me perdones completamente, prometo no moverme, me portaré bien 
R- Colócate
Me volví a acomodar recostada sobre el respaldo del asiento, sentí el cepillo y después tus manos, no sé cuántos azotes recibí, pero solo podía pensar en no moverme.
R- Listo
E- En verdad lo lamento

Esa noche la pasé meditando, había sido muy injusta con ambos y mi trasero lo recordaría unos cuantos días.