En este espacio podréis encontrar mi visión sobre el amor, el erotismo y la búsqueda

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jueves, 3 de agosto de 2017

Perversos Deseos:


Me percaté de tu cuerpo aproximándose al mío, sentí tu respiración recorriendo mi cuello y después un escalofrío provocado por tu mano deslizándose por mi vestido; me invadió una ligera sensación de miedo cuando comenzaste a deshacerte de aquel vestido, temí cuando permaneciste a mis espaldas contemplando mi cuerpo cubierto con aquel encaje negro, me besaste y tus manos me indicaron que volteara; tu cuerpo giro con el mío, quedando nuevamente a mis espaldas susurrándome al oído; tus palabras recorrieron cada poro de mi cuerpo y mi piel se erizo por completo, mis mejillas se ruborizaron y mi corazón pareció detenerse por unos segundos. Nunca se lo que pretendes obligándome a observar mi cuerpo, pero me estremece… No solo torturas mi cuerpo, también mi mente y mi alma, con esa forma tan peculiar de someterme, obligándome a rogar por un castigo, a decidir por un instrumento, a implorar el momento del azote, a mantenerme en posición con una mirada; tu calma destruye mi balance, siempre me guías con esa tranquilidad tan propia de ti y sin embargo no puedo manipular tu castigo, me haces saber que tú eres quien me domina, por más veces que he intentado manipularte, no lo he conseguido; Lo he comprobado en varias ocasiones… Solo puedo decir que adoro sentirme tuya y amo todas aquellas sensaciones que provocas.

jueves, 27 de julio de 2017

Colegio IV: Margaret (Pare 1)



Ya había transcurrido casi un mes sin castigos por parte del Alec o Eliott y Daphne se encontraba nuevamente con su trasero apenas rosado de un par de reglazos que recibida de algún profesor durante las clases por descuidos. 
Como no distraerse si solo pensaba en los azotes y las manos de Alec y Eliott, no entendía porque solo pensar en sus estrictos superiores la ponía tan nerviosa, pero a la vez fascinada, anhelaba estar nuevamente bajo el regazo de Eliott y recibiendo la vara de Alec. 

-¡Está decidido! 
-¡Daphne!- gruñó Margaret 
-Lo siento profesora 
-Veo que nuevamente estás en las nubes, te bajas las bragas y te sientas en la silla de castigo al finalizar la clase te bajaré del cielo 
-Si señora, lo que usted indique 

Transcurrió el resto de la clase y Daphne se sentía horriblemente adolorida por la incomodidad de aquella silla cubierta de pequeñas puntas de goma redondeadas, sin embargo, se sentía muy excitada por su brillante plan 

-Señorita, he tenido suficiente de tus descuidos, todo el día estás en otro mundo, tiempo de volver a la realidad, te tumbas sobre mis rodillas... Comencemos 
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-Ya estoy cansada de tu comportamiento 
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-Cuando pondrás atención a mi clase 
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-Tu tutor se está volviendo blando contigo 
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-Lo que necesitas es una mano firme para entrar en cintura 
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-Aaaaaay!!!! Me Duele!!!! 
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-AAAAAuuuuuu!!! ¡Pondré atención! ¡Lo prometo!!
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-¡¿Así como lo prometiste la última vez?! Ni hablar 
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A estas alturas Daphne ya estaba sollozando, pero intentaba no hacerlo, no quería demostrar debilidad ante esa mujer

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-Vete antes de que decida darte con la vara 

Daphne se levantó como un resorte, se acomodó sus bragas y su falda-Gracias señora, con su permiso- salió lloriqueando y sanando su enrojecido trasero, le dolía horrores, la zapatilla dejaba una sensación no solo de dolor sino una especie de ardor como si tuviera cientos de agujas clavadas en sus nalgas. 


Daphne se encontraba saliendo de las duchas y de disponía ir a su habitación para realizar sus deberes y planear su gran plan, cuando se topó con Eliott.

-Daphne, acompáñame al salón de castigos 
-No he hecho nada
-¡Eso lo decido yo! Andando.

Mientras se dirigían al salón Daphne pensaba que podría haber hecho y al mismo tiempo su corazón se aceleraba.

-Tu profesora Margaret me ha dado una queja, no es la única, otros maestros me han informado que te encuentras muy distraída, quiero que me justifiques tu comportamiento
-No es nada- dijo la joven pensando que no podía decirle la verdad, que extrañaba su regazo y sus azotes
-Te lo advierto, ultima oportunidad.
-En verdad, no es nada-Daphne moría por dentro, quería decirle la verdad, pero no se atrevió.
-Asumiré que es holgazanería, por lo tanto, estas castigada una semana
-¿Cómo será el castigo? - Se apresuró a preguntar sumamente excitada
 -No interrumpas; durante esa semana todos los días durante el receso te presentaras en el salón de la profesora Margaret para colocarte en el escritorio con las bragas bajadas y recibirás 60 azotes con su zapatilla
-Pero…-Se encontraba decepcionada, quería que él fuera quien la castigaba
-SILENCIO; Por las noches después de ducharte nos veremos aquí para que te aplique otro correctivo que consistirá en 30 cintarazos en la parte alta de los muslos para que recuerdes poner atención en clases
-Si profesor
-Colócate en el sillón, iniciaremos hoy y por ser el primer día recibirás además 30 minutos de nalgadas sobre mis rodillas
-Si señor Eliott

-Desnúdate y túmbate sobre mí, niña malcriada.

jueves, 20 de julio de 2017

Colegio III: El examen (Parte 2)




Eran las 9:30 de la noche, las compañeras de Daphne seguían en las duchas haciendo tiempo para no presenciar el castigo nocturno de su compañera, mientras tanto Daphne que se había duchado se encontraba a los pies de la cama, de pie y desnuda frente a Eliott.

-¡Me tienes sorprendido! - Dijo Eliott con tono molesto- Es el décimo día de tu castigo y te has atrevido a faltarle el respeto a la profesora Margaret ¡Tienes el trasero muy marcado! ¡Pero no aprendes!! ¡Explícate ahora mismo!
-Es que es una exagerada 
Eliott la miró fulminante, indicándole con un gesto que no era buena idea seguir por ese camino 
-Lo que sucede es que no me tolera 
-Te lo advierto 
-Le estoy diciendo la verdad, no le he faltado al respeto 
-La acusas de mentirosa 
-No es eso señor 
-Explica con claridad 
-Me ha regañado por la tarea, la realicé en tiempo y forma, solo no le pareció mi conclusión y le he debatido al respecto, no me pareció justo que quisiera azotarme con la regla por no compartir su opinión y querer debatir, así que le he reñido un poco
-¿Poco? 
-Bastante...
-Entiendo que te hayas molestado, pero hay formas, por ejemplo, podrías haber ido a informarme la situación 
-No me permitió salir a buscarte... buscarlo 
-No era necesario; solo debías obedecer, aceptar tu castigo y después contármelo, te podría haber perdonado tu castigo nocturno de haber sido injustificado el castigo aplicado. En cambio, decidiste reñirle
-Acepto que no fue mi mejor decisión, pero ella inició... Me refiero a que... no... -Daphne no sabía si seguir por ese camino o quedarse callada, respiró profundamente y continuó- No creo que fuese justo, eso es todo; usted, aunque no lo quiera aceptar siempre me ha castigado por un buen motivo, pero a la profesora solo le gusta molestarme 
-Estoy de acuerdo, pero hay maneras correctas e incorrectas de expresar las inconformidades.
-Lo siento 
-Haremos lo siguiente, ya recibiste 90 azotes en los muslos con la regla, ahora recibirás los 250 que te tocan con la pala, después de eso hablaremos de tu tarea y si creo que estás en lo correcto irás a dormir, sino te quedarás con el jengibre media hora más y te azotaré 50 veces con el látigo en la espalda 
-¡El látigo no! Por favor...

-Tranquila, si dices la verdad no tienes que probar el látigo, aún.